Hoy leí la lista de propósitos de una niña y morí de risa cuando vi el punto final: PENSAR antes de actuar...
Pero la risa se me acabó pronto, cuantas veces he escuchado eso y nunca le había puesto tanta atención como hoy. Después de muchos cigarros y muchas canciones me decidí a escribir, tenía mucho tiempo sin hacerlo; tengo millares de ideas revoloteando en mi cabeza, ¡qué contradictoria soy! Apenas ésta semana me aventé una puntadísima...
"A veces nos enviciamos en pensar y pensar"
Después de analizar la frase (pff... Y regresamos a lo mismo), me di cuenta que pocas veces lo hago; talvez si pensara más antes de actuar me ahorraría señores sinsabores. Sinsabores que no tienen razón de ser, porque son provocados precisamente por eso... Por la falta de razón.
Ah! Tan eterna dicotomía, pensar o sentir, ¿qué no somos una unidad? A veces pareciera que no. Pero bueno ¿qué hacer cuando se buscan cosas diferentes?. Cuando el corazón (es un decir) quiere, no, más bien SE MUERE por sentir algo más que lujuria... Mientras que la cabeza, por su parte, decide que es mejor cuidar la integridad... Aventarse o no aventarse, ésa es la cuestión...
No soy intensa, sólo no encuentro otra manera de hacer las cosas. Si no hay intensidad, ¿qué caso tiene? (parafraseando a Eve Mtz, y completado por mi).
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